El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

EN OBRAS - Este blog nació de la necesidad de sacar a fuera mi mundo interior, una herramienta que me ha ayudado a aprender a expresarme y transmitir mis sentimientos y sensaciones. Escribir me ha hecho persona y siendo persona he conseguido evolucionar hasta el punto donde me encuentro hoy, en pleno proceso de evolución.

22 octubre, 2008

Operación Champú. Seguimiento

El lunes Ray acudió a la clínica a que le sacaran los puntos de la operación. Costó un poco que se estuviera quieto para poder sacarselos bien, sobre todo el último que lo tenía en un sitio de difícil acceso. También le comprobaron sus partes nobles pues el día de la operación, no sé si lo comenté, le arrebataron su virilidad para evitar futuras posibles lesiones en guerras gatunas.

¿A quién le gusta que le toquen los huevos, o lo que queda de ellos? No le hizo mucha gracia a nuestro gatuno amigo. Ahora tiene que ir a revisión cada 15 o 20 días para revisar que no se le muevan las fijaciones y en unas semanitas se le hará una placa para ver cómo suelda el hueso. Aún está con su rehabilitación diaria de paseos por casa, subidas al sillón o a la cama y por supuesto persiguiendo a su madre de un habitáculo a otro de la casa.

Mientras estas cosas pasaban descubrimos que su hermano Patus tiene vocación de fontanero. El váter pierde un poco de agua y él cotillea a ver qué es ese ruidito que se oye cuando cae el agua. Como buen gato, la curiosidad lo mueve a todas partes, pero cuidadito, la curiosidad ahogó al gato.

18 octubre, 2008

Operación Champú. Fotos

Ray y Patus.
Ray posando sobre las piernas de su madre.
La muleta de Ray, le quedaba un tanto grande.
Ray semideslumbrado por el flash.
La sombra de la sospecha.

16 octubre, 2008

Operación champú III . Entrevista a un convaleciente

Este es el testimonio recogido de una entrevista al gato protagonista de la saga "Operación Champú", el famoso Ray. Lisa entrevistó a nuestro amigo y estas fueron sus declaraciones:
P: ¿Cómo ha sido el accidente en el que te has roto el fémur de la pierna derecha?
R: No recuerdo mucho, la verdad - se ríe- sólo sé que estaba con mi hermano Patus jugando por las inmediaciones de mi hogar y perdí la consciencia, cuando la recobré estaba metido en el canalón de la casa de la vecina y no podía salir.
P: No recuerdas el accidente... ¿Qué es lo que recuerdas de aquel sábado?
R: Recuerdo haber amanecido en el canalón y dado que mi voz no es muy alta nadie escuchaba mis lamentos ni mis gritos de auxilio. Sé que era mediodía cuando la abuela Merchi pasó por delante de la casa de la vecina entonces me escuchó, yo no me podía mover así que le decía que por favor me sacase de allí. Enseguida llamó a mi madre, Lupi, que vino corriendo con una escalarea para sacarme de allí.
P: ¿Recuerdas algo más de ese momento?
R: Recuerdo la sensación de impotencia que tenía encima, con hambre y sintíendome sucio ya que el canalón estaba lleno de tierra y esas cosas... Yo que soy un felino limpio y curioso... no podía hacer nada, absolutamente nada... era frustrante estar allí. - pone cara de angustia y casi le viene una lágrima a los ojos- Menos mal que en cuanto me sacaron de allí me dieron un baño templadito y me dejaron al sol para que me secara mientras consultaban con las autoridades sanitarias sobre qué hacer conmigo en ese estado.
P: ¿Consideras que la reacción de tu familia fue lo suficientemente rápida?
R: Sé que ese día me buscaron por todas partes, pero no me encontraban... la respuesta fue rápida una vez me encontraron el problema fué que no me encontraron hasta después de comer. Tardaron en eoncontrarme pero respondieron rápido.
P: Se rumorea que tu madre andaba un poco despreocupada... ¿tienes algo que decir a eso?
R: No voy a entrar a hacer declaraciones polémicas, somos una familia feliz con nuestros más y nuestros menos pero no dejaré que acuséis a nadie de mala madre o de mala abuela... yo vivo bien o es que no se me ve. Te voy a dar un dato que va a sacarte la mala idea que puedas tener de mi madre: el día de la operación no se movió de la puerta del quirófano.
P: Es lo menos que podía hacer, al fin y al cabo es tu madre... cambiando de tema. Vemos por las fotos que en la operación te han colocado unos fijadores externos... ¿molestan mucho?
R: Al principio sí, pero ahora ya me he acostumbrado. Ya he empezado a apoyar el pie así que poco a poco voy mejorando. Aunque el otro día hice un poco el gamberro a pesar de los consejos de mi familia, y me enganché en la cancilla... fué un poco doloroso en el momento pero ya vuelvo a caminar casi con normalidad. -se ríe- Es divertido, en ocasiones pierdo el equilibrio porque los hierros pesan un poco y parece que voy borracho...
P: ¿Qué hay de la atención sanitaria? ¿Tienes alguna queja?
R: En un primer momento me atendió Campanilla y me trató muy bien. El día del accidente no estaba de guardia pero le agradezco que me haya mirado ella y no un desconocido en Cambados... La operación fue llevada a cabo por Julio, como todos los chicos, son menos dulces pero aún así no me quejo, no me enteré absolutamente de nada... mientras estaba anestesiado soñaba que corría por el jardín con mi hermano Patus detrás del ratoncito Pérez, casi lo pillamos y todo.
En general todo muy bien ahora me queda un largo periodo de recuperación, en unos días me sacan los puntos y ya me crecerá el pelo... porque me hicieron un corte de pelo con el que me siento ridículo... pero las operaciones es lo que tiene... o te cortan el pelo o caducas...
Esta semana he acudido a la clínica a mi revisión, y me han maqueado un poquito los hierros porque ya empezaba a pinchar, así que me los acolcharon... Ahora me puedo subir a la cama sin engancharme a las sábanas. Quiero aprovechar esta entrevista para saludar a Campanilla y decirle que pese a lo que piense, es una gran persona y me alegro un montón de que fuera ella quien me atendió en un primer momento y que me haga las revisiones. Un beso a ella y a mi familia.
P: Gracias por estas declaraciones, ya te dejamos descansar que te lo mereces. Un saludo srto. Ray.

12 octubre, 2008

Operación champú II

El lunes llevé a Ray a la clínica porque el vendaje se le había desplazado y le coincidía encima de la fractura así que había que sacárselo. Lo llevé y ya concretamos para el martes, el día de la operación. En la clínica estaban a la espera de una botella de oxígeno y no sabían fijo cuándo se la entregaban de manera que quedamos que el martes por la mañana Ray tendría que estar en ayunas por si llegaba a tiempo y la operación se realizaba por la tarde.

A media mañana sonó el teléfono y era Campanilla, que al final operaban a Ray por la tarde. Así que en cuanto salí de trabajar me fui a comer y luego llevé al pobre Ray muerto de hambre a enfrentarse al quirófano. No había comido nada en todo el día porque para las operaciones hay que ir en ayunas, el pobre felino iba llorando desconsolado.

Una vez en la clínica lo sedaron un poco y le raparon el pelo, Campanilla le hizo un corte de pelo estilo pop. Prepararon el quirófano y una vez listo lo metieron a operar. Cuatro horas operando y yo cuatro horas esperando nerviosísima a que terminara para poder ver al pequeño Ray. Entre tanto Campanilla me ofreció la posibilidad de ver la ecografía de una gata que estaba ingresada y yo acepté encantada. Fué emocionante ver unos minúsculos corazones latiendo a cien por hora en la barriga de su madre, nunca lo había visto hasta entonces. Mientras Ray seguía en la mesa de operación, y cada vez que pasaba por delante de la puerta de quirófano podía ver un pequeño muslito rojo entre trapos verdes. Sin duda, aquel muslito era el de Ray, amoratado por el golpe que se había dado en el accidente, era un muslito inconfundible.


Aquí teneis el muslito maltrecho del pobre Ray, con ese corte de pelo estilo pop que le hizo Campanilla. La verdad sea dicha pero está mas guapo con el pelo suelto. Cada día está mejor y apoya mejor la pata pero con el peso de los hierros a veces se desestabiliza y parece que va borracho. Ánimo Ray que cada día andas mejor.

08 octubre, 2008

Operación champú

El sábado amaneció bueno pero una mala vibración sacudió mi ser, los gatos (Ray y Patus) no habían venido a molestarme por la mañana y curiosamente la noche anterior tampoco. No le di demasiada importancia a ese hecho pues el viernes por la noche había llegado a casa hecha polvo y cerré puertas y ventanas dejando a los pequeños felinos en el jardín.
La hora de comer se presentó tranquila, demasiado para que ante un menú de humanos solo se presentase el pequeño Patus a la mesa, Ray seguía sin dar señales de vida y eso me extrañó aun más. Después de comer me levanté y busqué a Ray por todas partes: garaje, jardín, habitaciónes deshabitadas por si se pudiera haber quedado encerrado, en casa de mi tía... Como no aparecía comenzamos a preocuparnos de verdad. Al rato mi madre bajó a donde las gallinas, teniendo que pasar por delante de la casa de la vecina, entonces escuchó un maullido débil y miró hacia los lados, delante, atrás... hasta que miró al tejado de la casa de la vecina y se encontró al pobre Ray metido en el canalón del agua, él no podía salir y lloraba desconsoladamente. Acto seguido me llamó y acudí con una escalera para rescatar al pequeño, cuando lo cogí en brazos estaba sucio, olía mal y quejosamente lloraba cada vez que se movía su pierna derecha. Me fijé entonces en que la tenía hinchada y por la pinta supe que se la había roto.
Lo lavamos y enseguida avisé a Campanilla de tal incidente por si estaba de guardia. A pesar de no estarlo, por la tarde me llamó para que le llevase al Ray a la clínica y así quedarnos tranquilas ambas. Le metió morfima para que el pobre Ray no tuviese dolor y enseguida se quedó drogui. Le hizo una radiografía y se confirmó lo que temía, una patita rota. No quedaba más remedio que operar, pues la fractura estaba desplazada y tenía pinta de doler mucho. Le vendó la patita y me dió analgésicos para Ray porque hasta el comienzo de semana no lo podían operar. Dos días a analgésicos y llegó el fatídico (o no tanto. Ponemos música de tensión en el ambiente) día en el que Ray pasó por quirófano (esta historia os la cuento mañana y os pongo hasta una ilustración).
...continuará

05 octubre, 2008

Semana de urgencias

Esta semana no ha sido una buena semana para mi familia y mis seres queridos. Son cosas que pasan pero mi madre y mi padre han tenido que ir por urgencias esta semana y para colmo ayer nos desaparece Ray durante unas horas y nos aparece en el canalón del tejado de la vecina lesionado. El pobre se ha roto el fémur derecho y se le ha desplazado la fractura. Ayer también lo llevamos por urgencias al médico correspondiente, gracias que tengo una buena amiga que es veterinaria y lo miró.
Me siento un poco culpable por haberla molestado en su tarde libre pero también me he quedado más tranquila de que ella lo haya visto. Esta amiga mía es Campanilla, a la que una vez le dediqué un texto: http://viviendoenzoociedad.blogspot.com/2006/10/campanilla.html
Ha sido una semana un poco de locos y un fin de semana rarito porque yo tampoco me encontraba nada bien y decidí quedarme en casa porque el frío para mi espalda podía ser fatal y tras haber trabajado 13 horas seguidas el viernes pues... eso, que mejor descanso y reposo para reponer fuerzas ya que últimamente estaba agotada por culpa de mis amantes (y no voy a entrar en detalles).
Tengo muchas novedades sobre las que escribir pero no será hoy. Tengo que dejar algo para escribir por la semana. Un beso y mil gracias.