El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

EN OBRAS - Este blog nació de la necesidad de sacar a fuera mi mundo interior, una herramienta que me ha ayudado a aprender a expresarme y transmitir mis sentimientos y sensaciones. Escribir me ha hecho persona y siendo persona he conseguido evolucionar hasta el punto donde me encuentro hoy, en pleno proceso de evolución.

21 septiembre, 2011

Tras la puerta del fondo (Prólogo)

Para quien no lo sepa, la convivencia es el acto o acción de vivir en compañía de otros. Todo el mundo convive de alguna manera con todo tipo de seres vivos, en mayor o menor medida, pues es lo que tiene esto de vivir en sociedad. Ahora sí, en este artículo cuando hable de convivencia hablaré de los seres con los que convivo en mi día a día en un piso compartido de la ciudad olívica.

Para poneros en situación os diré que el piso donde vivo es un piso grande y soleado, cuenta con un salón-comedor grande con una pequeña galería a la que apodamos "la zona de fumadores", una cocina apañada con una pequeña galería donde está la lavadora y los útiles de limpieza, dos habitaciones pequeñas y una más grande con baño propio; existe otro baño, además del mecionado, que es el que le corresponde compartir a las dos personas que ocupan los dormitorios pequeños.

Las personas que habitan la casa son completamente diferentes, una soy yo que ya me conocéis un poco, otra es el hermano de una amiga, Berte, que nunca se sabe si está o no en casa por el escaso ruido que hace y la tercera persona es una mujer misteriosa a la que yo he visto una sola vez y mi compañero ni en foto. Para entedernos llamaré a esta chica Brazi.

La historia de cómo yo acabé viviendo con Berte es sencilla, el año pasado compartía piso con su hermana y por motivos que ahora no vienen al caso ella se volvió a nuestro pueblo de origen dejando una vacante en el piso, hasta entonces nosotras compartimos piso con una pareja de chicas que se autodenomina "Pack". Mi amiga se fue y su hermano se apunto a una academia que hay en la puerta de casa así que decidió venirse al piso para mayor comodidad y no tener que andar yendo y viniendo a Mecolandia los días de clase. Antes de la llegada al piso de Brazi, Berte y yo vivíamos con una pareja de chicas que se autodenominaba Pack, estuvimos casi un año juntos. Cuando el Pack se fue a principios de verano se quedó una habitación vacante así que comenzó la búsqueda de compañera/o.

Como la casera alquila por habitación en lugar del piso completo puso un anuncio en varios sitios. A mí este proceso me pilló de vacaciones y a Berte también, así que una desconocida llamó al número del anuncio que habían puesto y vino a ver el piso. El piso le gustó y decidió que ese sería su nuevo domicilio, convivir con gente que no conocía de nada y que con la que probablemente no tenía nada que ver.

CONTINUARÁ: Ahora empieza lo bueno...