El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

ETERNAMENTE EN OBRAS - Este blogue naceu da cecesidade de sacar fora o meu mundo interior, como ferramente que me axudou a aprender a expresar e transmitir sentimentos en sensacións. Escribir foi o que fixo de min unha persoa que conseguiu evolucionar ata o punto no que me atopo hoxe.

Neste blogue atoparás textos en galego e en castelán porque dependendo do día no que esscriba e dos sentimentos do momento a lingua que se pronuncia pode ser calquera das dúas.

22 julio, 2011

Carta a mi prima Bego

Querida Cañanca:
Este fue el mote que te puse siendo a penas una niña y tú me correspondiste bautizándome como Lupi (he aquí la explicación de mi apreciado apodo que convertí en nombre artístico). Hoy tengo... más bien tenemos, que despedirte. Es duro asumir tu marcha y que ya no estarás de cuerpo presente entre nosotros, pero más duro habrá sido para ti tener que asumir la derrota en la que ha sido y siempre será la batalla de tu vida.
Más de doce largos años han pasado ya desde que comenzó este suplicio, pero siempre contra todo pronóstico pudiste vencer los escollos de esta guerra, tu encarnizada batalla de la que sabías de antemano el final. Aún así te apañaste para reunir fuerzas para ir ganando asalto a asalto las primeras, pero no por ello menos importantes, batallas contra el cáncer. Chapó, amiga mía, nos diste una lección de entereza, fuerza y vitalidad y nos enseñaste a querer seguir siempre adelante.
La mala suerte, el destino o lo que quiera que maneje estos asuntos quiso que tras la primera gran batalla, la enfermedad reapareciese. De nuevo tuviste la entereza de aguantar y resistir las duras escaramuzas que supuso esta enfermedad. A final te agotó por completo, tanto física como anímicamente y ocurrió lo que tenía que ocurrir y hoy te despedimos tristes y orgullosos, pero la tristeza no es mala señal así que estés donde estés no te preocupes que es normal.
De un año a esta parte, doce años después de haber sido operada y haber comenzado una cuenta atrás que no sabíamos cuánto duraría, las fuerzas comenzaron a mermarse y aún con todas aguantaste estoicamente hasta ayer. Gastaste tus fuerzas en pasear y estar con la gente que te quería y te admiraba, el martes me sorpendí con tu paseo en mi compañía pues no entendía como podías caminar ese largo trecho cuando al bajarte de la cama temblaban tus piernas como una vara verde. De nuevo sólo pude exclamar ¡chapó!
Casi media vida viviendo contra pronóstico, siempre luchando e intentando no mostrar (supongo que por no precupar a tus seres más allegados) los momentos de flaqueza, porque sabemos bien que los has tenido y que respetamos tu decisión de no querer compartirlo con nosotros, y es que nunca has dejado de ser humana y esas cosas se notan.
Bego, tu siempre has sido y serás alguien muy importante para mí y como ya he dicho, aunque no estés aquí físicamente nada ni nadie podrá borrarte de mi mente, ni ocupará ese sitio que tienes en mi corazón y en el alma, pues siempre has calado hasta el alma.
Ayer murió contigo un trocito de alma, pero como tú me has enseñado, resurgirá de nuevo de sus cenizas cual Ave Fénix.... igual que tú has hecho durante toda tu vida, pues si hay algún animal que te identifique ese sería el que renace una y vez de sus cenizas.
Hoy te escribo esta carta de despedida, no a modo de adiós sino de hasta pronto pues tengo muchos motivos para encontrarte de nuevo entre mis recuerdos, para pensar en ti y mandarte de muchas formas diferentes mensajes allá donde quiera que estés.

Hasta pronto, Ave Fénix, nos vemos en los buenos momentos.

1 comentario:

LuPi LuKe dijo...

Sigo echándote de menos en cada recuerdo que traigo a la mente... Ojalá no te hubieses tenido que ir...