El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

EN OBRAS - Este blog nació de la necesidad de sacar a fuera mi mundo interior, una herramienta que me ha ayudado a aprender a expresarme y transmitir mis sentimientos y sensaciones. Escribir me ha hecho persona y siendo persona he conseguido evolucionar hasta el punto donde me encuentro hoy, en pleno proceso de evolución.

28 noviembre, 2006

Palabras que mienten

Las palabras mienten, no por que tú las digas sino porque yo me las crea. Es mi problema sentirme decepcionada, es mi problema el no haber sabido qué hacer en determinado momento, es mi problema si le doy una patada a una piedra o a un perro (seguramente la primera me duela y a la segunda me respondan con un mordisco, pero es mi problema)...
Tendré que hacer frente a las consecuencias de mis hechos y mis palabras, que mienten cada vez que las digo. No seré responsable de ningún texto que escriba en el que las palabras mientan, parte del blog consta de cienca ficción. La parte que no se corresponda con la realidad es una mentira, porque las palabras mienten y yo también cada vez que las uso. Miento al decir lo que digo cuando escribo lo que escribo por pensar lo que pienso. Todo es una mentira, absolutamente todo: palabras, frases, oraciones... promesas que olvidamos, promesas que están por olvidar y promesas que haremos. Todo mentira porque las palabras mienten, como miente todo ser viviente.

27 noviembre, 2006

Palabras que liberan mi alma

Hay gente que, a pesar de la distancia, tienes cerca siempre y hay otras personas que sientes distantes en la proximidad. Un día cerré mis ojos estando al lado de quien creí amar y me sentí perdida y distante. Podía oír sus latidos pegados a mi cuerpo pero su alma estaba lejana. Ese día me di cuenta de lo que realmente sentía.
Seguramente no fuera amor lo que desde entonces nos mantuvo unidas. Quizá dependencia, adicción, o simplemente miedo. Miedo a estar solas. El miedo nos hizo vulnerables y rompió un lazo muy fuerte que nos ha mantenido tanto tiempo unidas, juntos dos corazones y un solo latir. Te he querido con cada célula de mi cuerpo pero el tiempo ha hecho mella y la distancia enfrió un fuego que creimos eterno. Tenía razón cuando decía que siempre es mucho tiempo, pero siempre que estado contigo te he querido. Nunca te mentí cuando dije te quiero.
Luchamos en la batalla del amor y hemos perdido ambas, yo por ti y tú por mí. Callamos palabras para no hacernos daño y mi alma siempre ha gritado a través de la mirada. Han quedado atrás silencios por descubrir y miradas por descifrar. No he sabido complacer tus deseos ni tu comprender mis miradas. He pecado a veces por dejar que mi amante soledad se acostase con nosotras en cama y así sentirme sola aun acompañada. Hemos roto dos corazones ajenos, dos corazones que entregamos hace tiempo en una promesa de amor. Siento habernos decepcionado tanto que mi alma vomita palabras que describen sentimientos, sentimientos que antes fuero de amor.
No pretendo herirte con cada palabra, aunque a veces duela lo que digo, tan solo pretendo liberarme. Liberar mi alma de angustias que quedan en lo más hondo cada vez que cayo. No pretendo ser tu amiga porque tenerte cerca sería tentar a la suerte. Te he encasillado, y lo siento, como se encasillan los personajes de la tele y el cine. Pero ¿qué es la vida sino un teatro?, nosotros somos sus personajes y tu estás en el papel de mi amante y mi pareja, ahí te encasillé. No sería capaz de verte de otro modo así que no aspiro más que a formar parte de tus recuerdos. (... ¿continuará?...)

26 noviembre, 2006

Eco y miel

Tu recuerdo atormenta mi alma mientras esta duerme. Como miel en los labios llega y como traición se va. Yo quiero odiarte con todo mi ser y así poder olvidarte con más facilidad. Cuando despierto el desconcierto de mis tormentos me confunde pero en mis labios queda ese sabor, esa miel que tú me has dado mil y una vez. El viento azota los árboles y su sonido resuena en mi cabeza como un eco, eco, eco... yo quiero huír y no puedo, soy presa de un mundo que no controlo.
Una marioneta con vida propia y con un corazón convalenciente que se mueve en el teatro de los sueños. Quiero odiarte. Odiándote sería fácil olvidarte. ¡Qué difícil odiarte sin motivos! Tan solo en sueños me das motivos para odiarte y para amarte. Quiero odiarte y si no fuese por ese regustillo a miel que queda en mis labios después de despertar sería quien de hacerlo. Hablo desde la certeza que pueda tener alguien atormentado que acaba de abandonar otro de sus sueños. Eco, eco, eco... Todavía el recuerdo pulula en mi cabeza, cada vez con menos frecuencia pero alguna noche he soñado contigo. Que te quería y luego te odiaba y así podía odiarte sin remordimientos.
Otra vez el eco, eco, eco... y ese recuerdo del sabor a miel... quiero odiarte para así poder olvidarte. De nuevo ese eco de la miel, miel, miel... Te odio desde la dulce locura del mundo de los sueños, te extraño, y te olvido en suspiro. (...)

22 noviembre, 2006

El telefilme

Tu promesa se grabó en mi mente desde el momento en que la dijiste. Mi alma se rompió en cachitos el día que saliste de mi vida. Mi corazón estalló en un atentado terrorista y la promesa se quedó en el tintero. El eco de los recuerdas me atormeta cada nooche, y yo quiero volar. Estas alas rotas ya no me valen así que comienzo a correr. "Pies para qué os quiero" resuena una y otra vez en mi mente, pero cuanto más quiero correr más despacio voy. Cuanto más te quiero olvidar más difícil se me hace.
Entonces dejo que fluya, que se evapore mi dolor, que mi sentimientos los borre la distancia y los recuerdos el tiempo. Cada azote de viento en mi cara representa una erosión en la película. Mi película. Todos mis filmes han tenido siempre un final triste pero este será diferente, la sesión no ha acabado y el final lo deciden los actores. Una telenovela que da mil vueltas, la vida. Unos actores que actúan y otros que sienten. Un director loco, un productor pobre y un diseñador ciego.

21 noviembre, 2006

Mis palabras se evaporan con cada sentimiento que bomita mi alma. El paso del tiempo está cicatrizando mis heridas y haciendo que mi inspiración desaparezca. Por desgracia los mejores textos los escribo cuando estoy melancólica, triste o deprimida. Ahora estoy en fase de no sentir ni padecer. La tristeza se ha marchado con las neuronas que maté con vino y hachís, mi melancolía se quedó en camas ajenas y ahora vuelvo a ser yo. Hago lo que quiero cuando quiero y con quien quiero, sin porqués ni excusas. Ahora vuelvo a ser libre.

16 noviembre, 2006

14 noviembre, 2006

...

No tengo nada que decir... ya se sabe, mejor dueña de mi silencio que esclava de mi palabra

02 noviembre, 2006

Festividad de Todos los Santos

Velas encendidas en la oscuridad de la noche. Cada lápida con una o varias velas y todo para recordar a un ser querido. Sobre la tumba de mi abuela tres velas iluminaban la eterna oscuridad en la que se enterró hace tan solo unos meses. Yo sigo la sensación diaria de haberla visto recientemente, un recuerdo muy presente con el que he aprendido a vivir.
Cuando veo su foto recuerdo perfectamente sus gestos, sus palabras y sus guiños. Aún ayer se comentaba cómo iban a ser estas navidades. A pesar de la llegada de un nuevo miembro a la familia se presentan tristes, pues la fuerza que mantenía la ilusión año tras año ha desaparecido. Ahora solo nos queda su recuerdo siempre presente que cada uno de nosotros llevamos en mente día sí, día también. No me gusta la navidad y la de este año creo que va a gustar menos, ya os contaré. Me he ido por la ramas cuando lo único que quería era recordar un poquito más a mi abuela. ¡Que Dios (si existe) la tenga en su gloria!j