El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

EN OBRAS - Este blog nació de la necesidad de sacar a fuera mi mundo interior, una herramienta que me ha ayudado a aprender a expresarme y transmitir mis sentimientos y sensaciones. Escribir me ha hecho persona y siendo persona he conseguido evolucionar hasta el punto donde me encuentro hoy, en pleno proceso de evolución.

28 septiembre, 2007

Lunas de miel...

(...)
"Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel."
(...)
Me he tomado la libertad de utilizar un trocito de canción de el Maestro para dedicarselo a la luna de una foto que me encontré navegando en internet y que me inspira paz y tranquilidad. Mirando la foto pienso que ojalá estuviese en ese lugar, por ficticio que pueda llegar a ser, en buena compañía y con el susurro del mar como banda sonora. La temperatura tendría que ser óptima y como colofón estaría colmada de mimos y arrumacos. Después de una noche de miel al más puro estilo noche de bodas me quedaría abrazada a su cuerpo mirando las estrellas fumando un pitillo a medias. Una noche perfecta...

24 septiembre, 2007

Por un momento tuve miedo...

Como ya es sabido este fin de semana he vuelto a temer. Por un minúsculo momento miré hacia abajo y pensé en abandonar la subida hacia lo más alto, entonces recordé su cara mirándome. Por un momento un motivo de pequeña tristeza me hizo recordar aquella sensación de caída y volví a temer. Temí caer en el hoyo en que tantas veces acabé, ese que yo misma cabé sin ni siquiera haberme dado cuenta.
Con miedo me escondí en mi caparazón y me puse a la defensiva, eso va acompañada de una reacción de pasotismo y una actitud desagradable. Tras haber dormido una noche, muy a mi pesar sola, me levanté comí y me di un baño relajante, entonces mis miedos y males se fueron por el desagüe de la ducha. Cuando tuve la oportunidad de tener frente a frente a mi pequeña los pocos restos de mi mala reacción que pudieran quedar se fueron para siempre. Los abrazos y los besos que me dio fueron suficiente para hacerme sonreír toda la semana, porque la quiero y ella me quiere.

03 septiembre, 2007

Resumen de un buen fin de semana... (M&Yo)

Este fin de semana me he ido con M, que firma anónimamente en el blog que escribo, a unas fiestas de pueblo a Cangas. La noche prometía.
Después de toda una tarde dándole que te pego a no se sabe el qué, nos fuimos a cenar un Kebap para luego dirigirnos a nuestra prometedora noche. Después de cenar, M&Yo nos dirigimos a Cangas.
Cuando llegamos nos perdimos un poco y luego buscamos donde aparcar. Quedamos con K para ir a dejar las cosas a su piso, llegamos, nos instalamos y salimos a dar una vuelta a la fiesta. J el novio de K se marchó porque al día siguiente tenía responsabilidades que atender y quería estar fresquito para la ocasión, así que nos quedamos K, M&Yo.
Lo primero que se nos ocurrió fue subir a una atracción llamada "La Uve" pero enseguida descartamos la opción porque no cundía mucho, así que decidimos subirnos en la jaula de "La Nube". Cuando el aparato comenzó a dar vueltas los ataques de risa de M& míos se sucedían hasta tal punto que casi perdemos el control de nuestros esfínteres. K lloraba entre risas y el mal rato que estaba pasando, M no podía ni sujetarse a los barrotes de la jaula con el ataque de risa, y esta servidora por hacer honor al nombre de su blog se dedicó a hacer el mono colgada de los barrotes, como si de un chimpacé se tratara.
Al bajar decidimos que sería bueno probar una atracción sobre suelo firme así que nos dirigimos con muchas ansias a los coches de choque. Allí pillamos 20 fichas para las tres y nos acomodamos cada una en un vehículo. Os podeis imaginar las caras de velocidad de tres chicas jóvenes intentando golpearse con el coche para echarse unas risas. El resultado fue, un crujido de cuello (el mío), un par de costillazos contra el lateral del coche, rodillazos contra lo que sería el salpicadero en un coche de verdad; resumiendo una sarta de moratones al día siguiente en las piernas.
Yo me sentí como una niña pequeña que va a las fiestas del pueblo con sus padres para subirse a lo que aquí se llaman "barracas" (y en muchos otros sitios llaman atracciones). Después nos fuimos a bailar, un par de garitos cutres (o como diría M "carrachudos") y luego bailes de moda (y de no tanta) e dos locales más. Entre tanta barraca y bailoteo surgió La Atracción inevitable de dos cuerpos que se desean. Nos recojimos a una hora prudencial y antes de dormir pusimos remedio a esa atracción inevitable de dos cuerpos deseosos.
Al día siguiente nos levantamos a mediodía pedimos la comida, fumamos y tomamos el postre. Probamos la confortabilidad de cama, sillón y suelo; dormimos otro poco y levantamos el campamento. Una horita y pico de coche, un poco de caravana en la operación regreso o vuelta al cole, como quiera que se llame... cena tranquila de picoteo y a dormir abrazadas mientras veíamos un capitulo de L.