El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

ETERNAMENTE EN OBRAS - Este blogue naceu da necesidade de sacar fora o meu mundo interior, como ferramente que me axudou a aprender a expresar e transmitir sentimentos en sensacións. Escribir foi o que fixo de min unha persoa que conseguiu evolucionar ata o punto no que me atopo hoxe.

Neste blogue atoparás textos en galego e en castelán porque dependendo do día no que esscriba e dos sentimentos do momento a lingua que se pronuncia pode ser calquera das dúas.

30 marzo, 2011

Cuando hablar no cuesta nada

No dejo de sorprenderme sobre la gratuidad con la que hablan algunas gentes sobre diferentes temas. Sin ir más lejos ayer me encontré una noticia sorprendente sobre la figura de Ghandi, la titulaban "La verdadera cara de Ghandi: bisexual, xenófobo y cruel" (enlace), aún hoy sigo sin salir de mi asombro con los comentarios de la gente.
Os diré que en este caso la gente que deja su parecer no habla gratuitamente, ¡paga por registrarse para comentar! Cuanto más leo los comentarios de alguno más pienso eso de "qué atrevida es la ignorancia". Comparan a Ghandi con Berlusconi y Zapatero, dicen que Jesucristo de Nazaret fue la única persona coherente con su pensamiento y su estilo de vida (no sé que pensarían en el año 33 de un tío que no estuviese casado y que anduviese rodeado siempre por hombres, pero no creo que tuviera muy buena prensa), juntan en la misma frase homosexualidad (o bisexualidad) y pederastia (y esto me da mucho que pensar), hablan en la noticia como si fuesen dueños y señores de la verdad absoluta... Yo no digo que Ghandi fuese un santo, pero tengo la impresión de que ha sido una persona coherente, y seguro que no era perfecto como no lo es ninguna persona humana (quien diga lo contrario que se lo haga mirar).
Otro tema que ha dado mucho que hablar es otra noticia de ese mismo medio sobre la politización del idioma en Galiza (enlace), por supuesto sin contrastar información. Hablan desde Madrid sobre la situación lingüística en Galiza o Catalunya y como siempre lo mejor de todo son los comentarios de la gente. Últimamente este tema sale a debate demasiado a menudo en mi vida normal y es un tema que me altera. He llegado a ver como infravaloraban mi idioma, que es parte de mi cultura y de mí... insulta mi idioma y me insultarás a mí, pero no voy a entrar en profunidad en este tema.
Como la politización de un idioma es un tema que viene de lejos y estamos en época electoral, los dardos que lanzan determinados medios solo sirven para agitar las, ya de por si revueltas, aguas de la sociedad, radicalizando posturas de seguidores y opositores. Y, oye, parece que les está dando resultado, los nacionalistas se ponen en posturas extremas y los no nacionalistas acusan a los primeros de intransigencia y exaltación, parece que así tienen menos razón (y es verdad que a veces las formas nos pierden, pero a todos).
Este es un tema que da mucho que hablar, pero voy a dejarme de politiqueos baratos y publicar mi artículo como una reflexión más en la que podría profundizar pero me llevaría mucho tiempo en dos temas controvertidos como los que expongo.

29 marzo, 2011

Mucha mierda

No quisiera ser vulgar ni caer en la ordinariez, pero este artículo va sobre un asunto soez y escatológico. Discúlpeme toda aquella gente que sea facilmente impresionable pero hoy voy a hablar de algo tan natural como es el comer, el descomer.
Es curioso como en los últimos tiempos me he dejado de cagar en Dios, no fuera a ser que existiese y todo excremento echado al cielo callese siguiendo la teoría de la gravitación sobre nuestras cabezas. También es curioso que en los últimos tiempos siempre que decido culturizarme visitando alguna catedral acabo por pisar mierda de perro. Entonces me acuerdo de todas las veces que me he cagado en el de arriba y decido cagarme en toda esa gente incívica que pasea a su perro por las calles de cualquier lugar para que el pobre animalito vacíe su tripa de excrementos.
Pobre cánido si decidiese hacer popó en casa de su dueño, seguro que un azote le caía como quien no quiere la cosa a modo de lección. Pero es muy fácil sacar al chucho a airear cuando se baja la basura, porque la casa ha de estar limpia, pero la calle que es de todos y todas puede estar plagada de cagarrutas a modo de mina antipersona. Cuando veo algún simpático o simpática que pasea al perro y deja que haga sus necesidades en medio de una acera, un jardín, un paseo... y no recoge me dan ganas de recoger yo su mierda y plantársela en la puerta de casa.
Estoy cansada de esquivar zurullos por la calle y de pisar mierda siempre que visito una catedral nueva. Puede que ahora el de ahí arriba sea el que se cague en nosotros por medio de los animales. ¡Soy una blasfema! Lo sé, per me resulta curioso que cuando voy a conocer la catedral de Lugo piso mierda y cuando voy a la de Tui, lo mismo... en la de Santiago no me pasa porque la he visitado infinidad de veces. Ahora me planteo si ir a conocer la de Mondoñedo, si voy y vuelve a ocurrir me plantearé ciertas cosas.
Esta reflexión me recuerda una historia:
Era un pájaro pequeño que volaba hacia el sur huyendo del invierno. Ese día hacía tanto frío que se congeló mientras volaba y cayó en las hierba de una inmensa pradera. Cuando estaba allí tieso del frío, pasó una vaca y se le cagó encima. Mientras el pajarillo congelado descansaba en el montón de bosta, se dió cuenta de la temperatura agradable que tenía aquel pastel. ¡El calor de la mierda estaba reanimándolo! Así que el pajarillo siguió ahí dentro calentito y feliz, y pronto empezó a cantar de alegría.

Un gato que pasaba escuchó los cantos del pajarillo y se acercó a investigar. Siguiendo los sonidos, el gato descubrió al pájaro bajo la pila de mierda, y rápidamente lo sacó de ahí. Acto seguido se lo comió.

Moralejas de la Historia:
1. Aquél que se caga en ti no es siempre tu enemigo.
2. Aquél que te saca de un marrón no es siempre tu amigo.
3. Cuando estés de mierda hasta el cuello, lo mejor que puedes hacer es mantener la boca cerrada.


22 marzo, 2011

De la teoría a la práctica

Siempre he querido suponer que el ser humano es bueno por naturaleza, pero la contaminación hace que esta idea se distersione a medida que avanza la vida. Hay quien, por ignorancia, va en contra de los derechos de semejantes.
Cuando las acciones de alguien van en contra de otros seres de iguales caracterísiticas y se denuncian como tal deberían remitir, por lógica aplastante. Según la Declaración Universal de los Derechos humanos:

(Artículo 1) "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros."

(Artículo 2) "Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía."

Pues no me canso de tropezarme con páginas que anuncian ir contra los derechos de las personas homosexuales, de las mujeres, de las diferentes religiones, nacionalidades, ... Vamos, que todo es muy bonito en el papel pero luego se pasan el poner en práctica las definiciones por el forro de aquel sitio (no quería caer en la ordinariez y ya lo he hecho).

No me canso de discutir con mis compañeros de trabajo sobre el machismo que impera en esta sociedad y de como utilizan la mujer a sus anchas según qué cosas. No me canso de ver casos de maltratos y abusos, guerras e injusticias de todo tipo en los diarios y ese principio básico por el que me regía pierde su fuerza. Me enfado y me pregunto en qué momento el ser humano perdió el norte. ¿Será que la contaminación afecta al raciocinio? ¿Será que tantas lacras durante tanto tiempo nos ha hecho inmunes a ciertas cosas? ¿Será que la insensibilidad por repetición se ha instaurado en nuestras mentes haciendo que perdamos nuestra humanidad? Pienso tanto y en tantas cosas que por momentos me pierdo entre palabras...