El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

ETERNAMENTE EN OBRAS - Este blogue naceu da necesidade de sacar fora o meu mundo interior, como ferramente que me axudou a aprender a expresar e transmitir sentimentos en sensacións. Escribir foi o que fixo de min unha persoa que conseguiu evolucionar ata o punto no que me atopo hoxe.

Neste blogue atoparás textos en galego e en castelán porque dependendo do día no que esscriba e dos sentimentos do momento a lingua que se pronuncia pode ser calquera das dúas.

31 diciembre, 2007

Para el nuevo año

Más de un mes sin escribir, este es todo un récord. No me enorgullezco de haber dejado esta aficción mía, por eso siempre vuelvo a mi punto de partida. El blog.
Ha pasado otro año más, día tras día han ido suciediendo infinidad de cosas, unas buenas y otras malas. Sin dudar me quedo con las buenas. Este ha sido un buen año para mí, fuera de los males de siempre he conseguido encaminar mi vida hacia un futuro incierto que espero bueno.
Este año he encontrado el amor, tras mucho buscar, justo cuando decidí que sola se estaba bien una sonrisa me caló hondo y una mirada me enamoró. Así es, me he vuelto cursi de un día para otro. Sé que para siempre es mucho tiempo pero aspiro a que esto dure lo que dure esa palabra.
Al nuevo año le pido más amor, pero con la misma persona. Sé que el amor es como una hoguera que hay que alimentar con cuidados de todo tipo (mimos, detalles, palabras dulces...) así que le pido más leña para esa hoguera.
Propósito de nuevo año: dejar de fumar, ponerme en forma (lo de siempre) y seguir siendo feliz junto a mi princesa.

23 noviembre, 2007

Nueva vida


Departamento comercial de un proveedor de informática. Ahora llevo vida de comercial informática, por fin soy independiente y lo mejor de todo es que veo a mi novia a diario.
No quiero ser pastelosa ni cargante pero jamás de los jamases del país de Nunca Jamás, he querido a nadie como a ella y sé, porque lo siento, que ella me quiere de esa manera.

05 noviembre, 2007

Cambios

Como un pececillo, el de la foto, cambio de punto de mira. Antes estaba en mi pecera, trabajando para una empresa pequeña en la que, considero, nunca se ha valorado mi trabajo. Creo que he cumplido con mis obligaciones y con alguna que no era mía, y ¿qué recibí a cambio? Básicamente, no mucho.
Hoy salto desde lo pequeño a algo más grande, de un pueblo a una ciudad, de una empresa de venta al pormenor a un mayorista. Toca cambio de domicilio, cambio de costumbres, de trabajo, compañías, horarios... Abandono otra vez el nido, esto me trae recuerdos. La diferencia ahora es que al contrario de la otra vez, esta vez me mudo porque siempre he tirado mucho por este lugar, la ciudad olívica. Paso de la tranquilidad de un pueblo al stress de una ciudad relativamente grande. Espero adaptarme pronto y vivir a gusto, esperando que mi pareja aguante la pesadilla de aguantarme todos los días.