El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

ETERNAMENTE EN OBRAS - Este blogue naceu da necesidade de sacar fora o meu mundo interior, como ferramente que me axudou a aprender a expresar e transmitir sentimentos en sensacións. Escribir foi o que fixo de min unha persoa que conseguiu evolucionar ata o punto no que me atopo hoxe.

Neste blogue atoparás textos en galego e en castelán porque dependendo do día no que esscriba e dos sentimentos do momento a lingua que se pronuncia pode ser calquera das dúas.

30 marzo, 2006

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Bien... hace ya tiempo que escribo por escribir y la inspiración no me acompaña pero eso va a acabarse pronto. La única inspiración que tengo se basa en hacer vídeos cutres con peluches, fotos y todo lo que se me ponga por delante. Soy una persona poco constante, es un defecto que siempre he tenido, y algo vaga para algunas cosas.
Mi constancia y mi locura degeneran por momentos y la vagancia se hace cada vez mayor. Me apetece cambiar, de estilo de vida y de ciudad. Tengo ganas de probar suerte en Vigo, una ciudad con el requisito indispensable para no hacerme añorar al gran azul. Se me pierde la vista en su inmensidad y mi alma viaja hasta el horizonte para quedarse a ver el final del mundo, una recta entre dos mundos, el cielo y la tierra.
Las novedades de esta semana se resumen en: Me han ofrecido un trabajo como dependienta en una ferretería, el sueldo no es mucho pero algo es algo. Los ánimos van recuperándose. El tiempo sigue como hasta ahora, ni un solo día despejado.
Lo que me queda es resignación, toca afrontar las cosas como vienen y aceptarlas así si no se puede hacer nada por cambiarlas. Así son las cosas y así se las hemos contado.

29 marzo, 2006

Pasen y vean

El resultado de una tarde de aburrimiento en la que debiera estar estudiando en lugar de hacer montaje con las cuatro fotos de carnavales que he podido recuperar del conjunto de la pandilla. Son todos unos desastres pero no los puedo cambiar ahora, más os vale pasarme todas las fotos de estos carnavales tan "gavilán".

27 marzo, 2006

Desde mi ventana


Desde mi ventana veo como el cielo llora en forma de lluvia lo que no he sido capaz de llorar yo en mis malos momentos. De mirada gris y triste las nubes nos observan desde las alturas judgando nuestras acciones, las buenas y las malas.
Cuando un amigo se va, algo se muere en el alma... dicen. ¿Cuántos amigos habrá perdido el cielo, las nubes y el sol para tener esa estampa tan triste? Después de dos semanas sin prestar un ápice de rayos, parece que hoy Lorenzo se ha puesto generoso (no demasiado) y se deja ver entre nubarrón y nubarrón, deleitándonos con esa claridad que le caracteriza.
Mientras escribo estas líneas se oculta tras los algodones del cielo, es un ser tímido y perezoso, indeciso y mientras lo pongo a caldo lanza unos rayitos por mi ventana, ¡decídete hombre! Hay que olvidarse de las timideces y lanzarse, Lorenzo, toma nota (y quien quiera anotar que lo haga). ¡Qué mal me ha sentado el cambio de hora!
Y es que desde mi ventana observo fenómenos de la naturaleza como: la subida y bajada de la marea, la lluvia, a Lorenzo con sus indecisiones, las plantas que mi madre ha puesto en la terraza (esto no de la naturaleza, sino de mi madre),... Me gusta mi ventana (pero no las cortinas tan horteras que le ha puesto mi madre), me gusta ver caer la lluvia porque me recuerdan a mi alma cuando está triste.