El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

ETERNAMENTE EN OBRAS - Este blogue naceu da necesidade de sacar fora o meu mundo interior, como ferramente que me axudou a aprender a expresar e transmitir sentimentos en sensacións. Escribir foi o que fixo de min unha persoa que conseguiu evolucionar ata o punto no que me atopo hoxe.

Neste blogue atoparás textos en galego e en castelán porque dependendo do día no que esscriba e dos sentimentos do momento a lingua que se pronuncia pode ser calquera das dúas.

20 octubre, 2005

Realidades

Decía aquel filósofo griego tan conocido que existían dos realidades, la realidad de las ideas y la de los objetos sensibles. Entendiendo por sensible aquello que se puede apreciar por cualquiera de nuestros sentidos. La Idea es única, indivisible, inmutable... todo lo contrario a los objetos. Es lo que conocemos como dualismo ontológico de Platón.
Yo considero que hay dos realidades. Una idea podría describirla como la que es común a todos sin interpretaciones personales, todo lo que existe, los objetos y las ideas. Otra la realidad que cada persona quiere ver, la interpretación de lo que realmente es y existe, lo que te puede sugerir la idea en cuestión o el objeto.
Imaginaos la realidad que describo aquí, con una foto: un bosque quemado.


A cada persona este bosque le producirá un sentimiento, un recuerdo, una sensación, un sueño, una esperanza... Esa es la realidad de cada persona, lo que uno puede ver negro a otro le puede parecer verde, pero la simple relidad es que es de un color, nada más.
Mi realidad, mi interpretación... es que donde hubo fuego quedaron brasas, pero a la vez pienso en el ave fénix que resurge de sus cenizas, todo podrá resurgir una vez llegado su fin, el infinito y el principio es un mismo lugar de donde parten todas las cosas y a donde llegan, ¿cuál es vuestra realidad de este hecho, el bosque quemado?

19 octubre, 2005

Intentando explicar una depresión

Odio esa sensación que siempre pasa desapercibida en reuniones numerosas de gente y personas. Esa que te hace sentir sola y desamparada a pesar de la cantidad de gente que te rodea. Me pregunto a qué se deberá.
Puede que cuando nos sentimos así es porque hemos caído en un círculo vicioso de autocompasión, que después de tantos palos nuestro subconsciente nos hace no contar con nadie. El día en que más sola me sentí fue cuando, a pesar de estar con la persona que amaba cuerpo con cuerpo, sentí que caía en una espiral de agua como la que se va por el fregadero. En ese momento sentí que mi mundo daba vueltas a pesar de estar quieto, no sé cómo ni por qué las cosas comenzaron a ir mal. Entonces lo vi todo negro y me sumergí en una depresión de la que todavía hoy lucho por salir. Es inevitable recaer, es normal que un escalador que trepa una montaña escarpada se resvale por culpa de una piedra floja, por eso lo de la cuerda de seguridad... En esto de las depresiones no hay cuerda de seguridad, solo hay fuerzas y ganas. Si una de las dos cosas falla puede que no subas, o lo que es aún pero, puede que vuelvas a caer. A mí, a veces, me flaquean las fuerzas. No tengo un premio apetitoso en la cumbre de la montaña, o por lo menos yo no lo veo, por favor si alguien lo ve que me avise. Pero por lo de pronto intento no volver a caer, desde ahí abajo no hay vistas, no hay perspectiva y no hay futuro.
He pensado muchas veces acudir a un médico, puede que me ayudase, pero luego pienso que por mucho que vaya al médico si yo no pongo los medios de nada servirá que otros remen por mí para llegar a la orilla. Soy yo quien debe hacer el trabajo, por eso cojo un folio y escribo, por eso escribo en un blog en el que nadie me contesta.
No quiero caer en ese círculo vicioso de autocompadecimiento, así que lucharé por subir una vez más, aunque luego me toque caerme de nuevo. Dadme un punto de apoyo y levantaré el mundo (alguien dijo una vez).

16 octubre, 2005

Fotos


Esta soy yo con un muñeco que rob� en el psiquiátrico donde estuve ingresada. Esta foto es de cuando todavía estaba allí, es en la sala de estar.

Esta soy yo, simplemente. Nada más que un individuo frente a otro, ahí estaba intentando conseguir un pitillo.

Yo, fuera del psiquiátrico con el pitillo que había conseguido de muy malas maneras cuando me encontraba dentro.

Esta soy yo pidiendo tabaco a mi amiga Susana Kaysen, ella estaba un poco asustada como podeis contemplar, pero entonces había poca confianza.

Aquí empezamos a cantar a una amiga del internado que estaba en la celda de castigo, como podeis observar ya hay bastante más confianza.

Aquí nos encontrábamos en algún sitio de los sótanos del manicomio.

Y con esta foto despido la galería de imágenes sobre mí. Saludad a mi amiguito...
LiSa RoWe