El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

ETERNAMENTE EN OBRAS - Este blogue naceu da necesidade de sacar fora o meu mundo interior, como ferramente que me axudou a aprender a expresar e transmitir sentimentos en sensacións. Escribir foi o que fixo de min unha persoa que conseguiu evolucionar ata o punto no que me atopo hoxe.

Neste blogue atoparás textos en galego e en castelán porque dependendo do día no que esscriba e dos sentimentos do momento a lingua que se pronuncia pode ser calquera das dúas.

22 marzo, 2011

De la teoría a la práctica

Siempre he querido suponer que el ser humano es bueno por naturaleza, pero la contaminación hace que esta idea se distersione a medida que avanza la vida. Hay quien, por ignorancia, va en contra de los derechos de semejantes.
Cuando las acciones de alguien van en contra de otros seres de iguales caracterísiticas y se denuncian como tal deberían remitir, por lógica aplastante. Según la Declaración Universal de los Derechos humanos:

(Artículo 1) "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros."

(Artículo 2) "Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía."

Pues no me canso de tropezarme con páginas que anuncian ir contra los derechos de las personas homosexuales, de las mujeres, de las diferentes religiones, nacionalidades, ... Vamos, que todo es muy bonito en el papel pero luego se pasan el poner en práctica las definiciones por el forro de aquel sitio (no quería caer en la ordinariez y ya lo he hecho).

No me canso de discutir con mis compañeros de trabajo sobre el machismo que impera en esta sociedad y de como utilizan la mujer a sus anchas según qué cosas. No me canso de ver casos de maltratos y abusos, guerras e injusticias de todo tipo en los diarios y ese principio básico por el que me regía pierde su fuerza. Me enfado y me pregunto en qué momento el ser humano perdió el norte. ¿Será que la contaminación afecta al raciocinio? ¿Será que tantas lacras durante tanto tiempo nos ha hecho inmunes a ciertas cosas? ¿Será que la insensibilidad por repetición se ha instaurado en nuestras mentes haciendo que perdamos nuestra humanidad? Pienso tanto y en tantas cosas que por momentos me pierdo entre palabras...

15 marzo, 2011

Hace ya 5 años...

Hace ya cinco años escribía lo siguiente:

15 de marzo de 2006 - UN DÍA DURO

El domingo me metí en cama con el presentimiento de que el lunes se produciría esa llamada que anuncié en otro post, mi intuición acertó de pleno otra vez. El lunes a las cinco y diez de la mañana el teléfono sonó haciendo que saltase de la cama, una voz me comunicó que me abuela había fallecido, era la voz de mi madre abatida y entre llantos. Aunque sabía que ese día llegaría nunca esperé que fuera tan pronto, al principio me costó asimilar la noticia, a los cinco minutos mi prima Sonia entraba por la puerta para darme un abrazo e invitarme a su casa a la espera de instrucciones para no estar sola en casa.Un par de horas después al tanatorio, de donde no salí en dos días pues el sepelio no fue hasta ayer por la tarde. En dos días dormí poquísimo y descansé menos. Ayer el tiempo no me daba pasado y con cada hora que pasaba mi corazón latía más fuerte y algo en el estómago me angustiaba. La familia permaneció unida durante los momentos mas duros, hermanos, primos, tíos, nietos, bisnietos y amigos trataban de contener como se podía el dolor por esta gran pérdida.
(...) Tenemos el consuelo de que con sus 90 años vivió como una señora, en los tiempos de guerra trabajó como esclava para sacar a sus hijos adelante y que a pesar de ser una persona de campo se culturizaba leyendo el primer libro que cogía por casa (novelas de amor, biografías de santas, ...) y por eso la admirábamos todos. El último paseo que dió fué como más le gustaba a ella, al sol. Ayer el tiempo se concedió el lujo de despedir a mi abuela con muy buena cara, el sol brillaba y la temperatura era óptima para hacer lo que a ella más le gustaba, pasear.
No voy a entrar en detalles de los momentos duros, prefiero quedarme con todo lo bueno y recordarla con un libro en la mano, una gorra en la cabeza y a la sombra de un paraguas en su silla en la huerta. Ayer fue el día más duro de mi vida, nunca antes había despedido a un ser tan querido y admirado. Era la más moderna de todas las señoras de su edad, le gustaba mi piercing en la ceja e incluso el color de mi pelo cuando lo teñí de verde, se adaptaba perfectamente a los nuevos tiempos. Para mí era la mejor abuela que podría haber tenido jamás y por eso la echaré muchísimo de menos.

Desde entonces no ha habido un solo día que no acordase de ella, la sigo teniendo presente como antaño y a veces hasta la echo de menos. Todavía me emociono como una niña entre sollozos cuando la recuerdo y revivo con palabras los momentos duros por llorar su mente. Pero desde entonces he crecido mucho como persona y aprecio determinados detalles que antes obviaba. He sido afortunada de tener por abuela a Señora Lola, ella lo sabía, yo lo sé y ahora vosotr@s también lo sabéis.

10 marzo, 2011

Carnaval

Es tiempo de máscaras y disfraces, estamos en carnaval y mucha gente se viste para hacerse pasar por un día de algo que no es. Hombres que se travisten de mujeres, mujeres que lo hacen de hombres, niños que pasan a ser vampiros, dragones, vaqueros, indios, piratas... Toda aquella persona que quiera hacerse pasar por algo que no es puede vestirse y transformarse sin que nadie le mire demasiado mal.
Supongo que si un psicólogo analizase la frecuencia con que cada persona se disfraza de determinada cosa en diferentes años obtendría algún tipo de conclusión inquietante. Mi disfraz más recurrente en estos tiempos de carnaval es de vaquera, un pantalón vaquero, una camisa de cuadros, un pañuelo al cuello, un gorro y unas pistolas. He repetido ese disfraz unas cuantas veces en años diferentes, y este año también. En los últimos años me he disfrazado en diversas ocasiones de vaquero (de ahí lo de Lupi Luke), de mafioso y de policía. Tienen un denominador común y es que todos estos personajes tienen pistolas, seguro que eso se traduce de algún tipo de tara que tenga en la cabeza, una obsesión con la autoridad y las armas de fuego o algo así... no sé.
Bueno, que me estoy liando... estamos en esa época del año en que todo el mundo recurre a máscaras y disfraces para transformarse en aquello que no es. Pero... ¿no ocurre eso todo los días del año? Todo el mundo finge ser algo que no es en algún momento de la vida, todos interpretamos papeles en función de los roles que nos han asignado y que a lo mejor no se ajustan a lo que realmente somos y es por eso que todo el mundo se disfraza durante todo el año. Hay casos exagerados pero cada cual hace lo que puede para intentar ser feliz. Así que me quedo con esa frase que dice que "la vida es un carnaval".
Y yo cada vez que escribo dejo mis máscaras a un lado para darme a conocer tal y como soy por dentro, porque mi blog ha sido creado con el fin de dejar por escrito las cosas que pienso a modo de desahogo. Como dice Celia Cruz en una de sus canciones:

(...)
"Oh, oh, oh, Ay, no hay que llorar,
que la vida es un carnaval
y las penas se van cantando.
Para aquellos que se quejan tanto.
Para aquellos que solo critican.
Para aquellos que usan las armas.
Para aquellos que nos contaminan.
Para aquellos que hacen la guerra.
Para aquellos que viven pecando.
Para aquellos nos maltratan.
Para aquellos que nos contagian."