El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

ETERNAMENTE EN OBRAS - Este blogue naceu da necesidade de sacar fora o meu mundo interior, como ferramente que me axudou a aprender a expresar e transmitir sentimentos en sensacións. Escribir foi o que fixo de min unha persoa que conseguiu evolucionar ata o punto no que me atopo hoxe.

Neste blogue atoparás textos en galego e en castelán porque dependendo do día no que esscriba e dos sentimentos do momento a lingua que se pronuncia pode ser calquera das dúas.

02 noviembre, 2010

¿Todo lo malo se pega? No siempre, hoy os contagio de energía positiva

A veces me pregunto si es que vivo en la Inopia o el mundo se ha vuelto de remate. Nos ha tocado vivir una época de crisis económica ¿y qué? Nos ha tocado vivir en una sociedad en la que a los jóvenes (no quiero generalizar pero en este caso no lo puedo evitar) no se le inculcan los valores necesarios para ser personas civilizadas ¿y? Nos ha tocado vivir en un mundo donde da miedo abrir el periódico por la cantidad de desgracias que en el se redacta ¿se ha acabado el mundo ya? NO. Seguimos AQUÍ Y AHORA viviendo como buenamente podemos o nos permiten, pero hay que seguir adelante, no podemos pararnos y compadecernos de lo feo que es todo o lo horrorosa que resulta la vida a veces.
Me niego a contagiarme de ese pesimismo que pulula en el ambiente. Rotundamente no puedo estropear el momento. No voy a intentar convencer a nadie pero estamos aquí y ahora en presente y de que la vida son cuatro días y dos ya los hemos disfrutado. El futuro puede que sea negro, puede que sea blanco o simplemente puede que no sea, pero insisto: estamos aquí y ahora, VIV@S.
Si no podéis sonreír yo lo haré por vosotr@s porque una sonrisa no cuesta nada y produce mucho. Tengo una piedra mágica que me recuerda al menos un motivo para sonreír a diario a pesar de los días grises y negros que tengo. Que piense así no quiere decir que ignore las penas y los males del mundo y la gente que me rodea pero soy así y prefiero inventar un motivo para sonreír y continuar.

¿Os contagiaré con algo de música?


01 noviembre, 2010

Más de 10 años después

Es una gran verdad eso de que hay que dejar el pasado atrás, de nada sirve arrastras las vivencias durante todo el trayecto que se supone que es la vida hasta el tiempo presente. A veces la vida te manda señales de todo tipo, unas buenas y otras malas. Suelo estar atenta a las buenas señales y en los últimos días he tropezado, como quien no quiere la cosa con cosas de mi pasado.
El otro día, mientras buscaba unos sobres en la habitación de casa de mis padres me topé, entre otras cosas, con una caja de puros que contiene cartas que me escribieron en un pasado lejano. Sonreí al abrirla y ver que su contenido todavía seguía allí, la cerré y la volví a guardar en su sitio. Luego busqué entre los cajones de mi escritorio y me encontré una carpeta del instituto, en su interior decenas de dedicatorias o frases célebres que apuntaba o me escribían mis compañeros y compañeras de clase. Me encontré también fotos de aquellos verano en los que mi única preocupación era terminar pronto de ayudar a mi madre para poder irme a la playa con mis amigos.
Tantas coincidencias juntas estaban tratando de decirme algo. Hoy he descubierto por qué, alguien del pasado ha tropezado conmigo, o más bien yo con ese alguien. Sin saber por qué se me dio por buscar en el Facebook un nombre y unos apellidos de alguien con quien me carteé hace más de diez años. ¡Qué curiosa es la tecnología! Cuando no esperaba encontrar un nombre coincidente el resultado me sorprendió de manera positiva. Encontré a esa persona que en un tiempo fue muy especial para mi porque las cartas que le enviaba me servían para liberar todo lo que llevaba dentro hasta que un día desapareció. Cosas que tiene la vida, su vida y la mía que solo se había cruzado por correspondencia se separó y las cartas que enviaba dejaron de tener respuesta.
Hoy he retomado el contacto con esa persona y me alegró de tal manera el hecho, que tenía que escribirlo y contarlo al ciberespacio. ¿Cómo contarle a una persona todas las novedades que se han producido en más de 10 años? Pues lo primero que se me ha ocurrido es contarle que estoy fuera del armario, felizmente enamorada y que vivo en su ciudad natal, en resumen, que soy feliz. Hoy este artículo va por la primera persona que conocí que se declaraba bisexual con la que he empezado descubrir que había más opciones a parte de la heterosexualidad impositiva (con tan solo 16 años sentía que mi heterosexualidad era impuesta. Ya escribiré sobre el concepto en próximos artículos).
Hoy mi mente ha hecho un repaso mental a mi pasado y ha hecho que me sienta orgullosa de mi presente. Me siento tremendamente afortunada por poder decir "hoy soy feliz" y me siento grande al ver mi evolución. No puedo dejar de mencionar a "T" en este artículo porque es la mitad del mundo que sueño, soy feliz por y para ella. Gracias "T" por formar parte de mi vida, y gracias a la casualidad que me ha hecho tropezar con aquella persona del pasado a la que denominaré "Correo" ya que no sé si quiere ser mencionada en mi blog con su nombre de pila.

31 octubre, 2010

Angustia en el fondo del mar

Gris estaba el cielo de la tarde que soñé y un barco de vela navegaba despistado cerca de la orilla. A bordo dos tripulantes, Deif y yo. El viento soplaba por momentos haciéndonos temer por la estabilidad del barco pero conseguimos atracar cerca de la orilla. El agua estaba turbia y a penas se distinguía si en el fondo había arena o roca, a pesar de eso nosotras debíamos seguir con nuestra misión de buscar algo perdido en las profundidades de aquel mar.
No tengo, ni tenía en el momento, claro qué es lo que estábamos buscando allí, lo único que sabía ciertamente es que tenía que bucear en el lugar y tratar de hallar aquello que ansiábamos tanto. Con el traje de rana y sin botella me sumergí a pulmón y a medida que iba profundizando el agua se volvía más turbia todavía. Estaba descendiendo hasta el fondo como atraída por una fuerza inevitable que me llevaba y me arrastraba. Yo había dejado de ser dueña de mis actos por unos segundos mientras notaba como la presión iba apretando mi pecho. Por unos instantes creí que me quedaba sin aire en los pulmones y me sentía morir, en ese momento mi capacidad de aguantar la respiración bajo el agua parecía desaparecer.
De pronto, como por arte de magia, la sensación de ahogamiento se desvaneció (llevaba a penas un minuto y medio sumergida) el agua se tornó cristalina y pude ver un fondo arenoso y limpio de algas y rocas. En la arena pude ver un objeto y al aproximar mi mano a el pude ver con claridad que se trataba de una mano humana, más concretamente de un niño que estaba apuntando con el dedo índice hacia arriba. En el momento que la punta de mis dedos se tocaron con el dedo índice de aquella mano todo se volvió turbio y aquella extremidad humana se desvaneció.
Ahora tenía que volver a la superficie a tomar aire y con el susto de ver aquel panorama en el fondo del mar quise apresurarme a subir pero esa fuerza que me había hecho llegar hasta allí me mantenía presa. Yo luchaba por subir pero el agua parecía plomo y pesaba en mi pecho, la presión estaba haciéndome daño y la sensación de que me ahogaría en segundos me apavullaba. Me había sumergido en aquellas aguas cientos de veces y había hecho inmersiones en cientos de sitios diferentes, pero aquella sensación parecía de una principiante. Por un momento creí desvanecer y en ese momento el fuerte campo que me impedía volver a la superficie se rompió, entonces pude volver a la superficie y respirar.
Salí del agua nerviosa y angustiada y Deif me preguntó qué ocurría. Le conté lo que me había pasado y él se asustó casi tanto como yo. Yo me encontraba sentada en la cubierta del barco cuando otras embarcaciones se aproximaron al lugar como si alguien les hubiese llamado alertados de que algo muy extraño había ocurrido en aquel lugar y ahora había un cadáver en el fondo que parecía ser un niño.
Insistí en que lo que había visto no había sido un cadáver sino una mano de un niño apuntando hacia la superficie, pero la gente se creyó la versión del asesinato y se sumergió en busca de pruebas. La policía había llegado también al lugar y todo el mundo estaba alterado buscando pruebas de un asesinato y un cadáver descuartizado. Para entonces el agua estaba sumamente cristalina y nadie encontró nada raro. Todos empezaron a mirarme de una forma extraña, haciéndome sentir como una mentirosa pero sólo yo sabía que aquello que había visto era real. Me sentía intrigada y algo angustiada así que Deif y yo nos quedamos un rato más en el lugar. Estaba empezando a pensar que me había vuelto loca y entonces desperté.