El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

ETERNAMENTE EN OBRAS - Este blogue naceu da necesidade de sacar fora o meu mundo interior, como ferramente que me axudou a aprender a expresar e transmitir sentimentos en sensacións. Escribir foi o que fixo de min unha persoa que conseguiu evolucionar ata o punto no que me atopo hoxe.

Neste blogue atoparás textos en galego e en castelán porque dependendo do día no que esscriba e dos sentimentos do momento a lingua que se pronuncia pode ser calquera das dúas.

13 octubre, 2006

Cenizas que queman

Hoy, como día de la patria que es, decidí celebrarlo a mi manera. Remodelaciones en mi habitación y limpieza de armarios. Tan de moda está eso de salir del armario que toda mi ropa salió hoy del armario por momentos. Me quedé agusto cuando vi mi habitación de nuevo montada y lista para habitar. Una vida nueva, con los menos recuerdos posibles.
Comí en casa, como siempre a eso de las dos, y luego hice un poco el vago (me encanta). Por la tarde conecté con mi hermana y mi sobrino que están en almenia por videoconferencia. Cuando me dispuse a salir de casa me llamaron dos locas de la pradera y me convencieron para que fuese a verlas a Santiago. Todo una prueba de fuego pasar por rincones plagados de recuerdos, recuerdos que duelen en cada palabra que los describe, pero al fin y al cabo recuerdos. Quedé con las susodichas en un local con "bañerita" (una mesa un tanto especial) y luego nos dirigimos a cenar. Cuando estabamos sentadas a la mesa y con la comida pedida alguien apareció por la puerta. En ese mismo instante sentí como si un punzón afilado se me clavase dentro, dejando un nudo en el estómago con la consecuente desaparición del apetito. Palabras cordiales (las justas) y una sensación de surrealismo supremo.
Al poco de marcharse me fui yo. No quería dar la noche a esas locas de la pradera que luego me llamarían para cantarme unas cuantas canciones al teléfono. Menos mal que todavía queda gente que me hace sonreír. Yo siempre intento recordarme ese consejo que doy a mis amigos cuando están trisites "sonríe aunque estés triste, más vale una triste sonrisa que la tristeza de no volver a sonreír" (y yo no soy de las que dan consejos y no se los aplica).
Cuando me siento sola o tengo ganas de llorar (cosa que ahora pasa poco, gracias a Dios) pienso en el mar y en el firmamento, dejo que mi mente vuele y sea libre por unos momentos, lo suficiente como para saber que las cenizas pueden quemar pero que eso jamás me arrebatará mi "triste sonrisa" para los amigos.

02 octubre, 2006

CaBeZiTa LoCa y CoRaZóN RoTo... una mala combinación y un reto a superar. Sin más que contar me despido.

A Campanilla

¿Te has parado alguna vez a observar la inmensidad del océano? Seguro, que como yo, sí. En ese momento te siente pequeña, y tal vez lo seas comparada con el mar, pero no por eso dejas de ser importante. Cuando observas la noche no das contado las estrellas "¡qué cantidad de secretos esconde el firmamento!", te dirás en ocasiones y quien mire desde otro lado pensará lo mismo. Desde ese otro punto de vista uno de los secretos que esconde el firmamento eres tú, una gota del océano, una campanilla triste y frágil que se rompe por cosas de la vida. Tu eres y serás siempre parte de todo y para tu gente serás algo más que un simple misterio oculto en la colosalidad del espacio sideral.
Muchas veces observo a las hormigas, tan pequeñas ellas y tan importantes individualmente para el colectivo del hormiguero. En ocasiones nos sentimos como hormigas, yo en este momento me siento un poco vacía, cosas de la vida (que a veces no nos quiere sonreír). Procuro tener siempre una sonrisa para todos, una para tí que aunque una sonrisa no cueste nada produce mucho en personas que por X o por B no pueden sonreír.
Recuerda esto siempre, Campanilla: "Sonríe aunque estés triste, más vale una triste sonrisa que la tristeza de no volver a sonreír" y "No llores si no puedes ver el sol porque las lágrimas te impedirán ver las estrellas". Un abrazo y un beso muy grande, porque aunque tu pienses que me usas como pañuelo, no es así... además, ¿no dicen por ahí que el mundo es un pañuelo? Entonces, qué más da. Recuérdalo, recuérdalo...