El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

ETERNAMENTE EN OBRAS - Este blogue naceu da necesidade de sacar fora o meu mundo interior, como ferramente que me axudou a aprender a expresar e transmitir sentimentos en sensacións. Escribir foi o que fixo de min unha persoa que conseguiu evolucionar ata o punto no que me atopo hoxe.

Neste blogue atoparás textos en galego e en castelán porque dependendo do día no que esscriba e dos sentimentos do momento a lingua que se pronuncia pode ser calquera das dúas.

15 febrero, 2006

Arredor de si

Perdín a miña identidade hai tempo, non sei a onde pertenzo nin de onde veño e moito menos a onde vou. Cavilando paso gran parte do día e non son quen de atopar unha conclusión sobre a miña propia existencia, sinto morriña do significado da vida e ansío tanto volvelo atopar...
Cada quen é libre de pensar e dicir o que significa para si a vida, eu penso que non é máis que un conxunto de feitos levados a cabo mediante decisións co único fin de acadar a felicidade. A felicidade é tan só un conxunto de pequenos momentos cheos de ledicia separados no tempo por acontecementos en xeral.
A meirande parte da xente cre que a felicidade é un estado pleno e perpetuo que se acada chegado un momento da vida e esquece que a felicidade é só un traxecto, non un destino. Ainda así ten que haber algo máis, a fin última do ser humano non é acadar ese estado, penso máis ben que é aprender a vivir acorde co planeta como un neno aprende a convivir na escola.
Penso e penso e sempre me atopo coa premisa de partida que se atoparon antes os filósofos gregos, "o home é un animal social por natureza" e isto me leva a unha segunda que tamén se atoparon clásicos "a finalidade do home é acadar a felicidade". Acepto que o ser humano sexa un animal social pero a premisa da felicidade non me convence, xa que hai quen cando é feliz busca motivos para amargarse e deprimirse. Non o entendo, así como tampouco entendo o mal repartido que está o mundo, ben en canto a sorte como en riquezas.

14 febrero, 2006

Los días como hoy...

Los días como hoy, San Valentí para unos y San Consumín para otros, hace que me plantee realmente que es eso del amor. El amor no es algo que se pueda mostrar con un objeto comprado en el corte inglés ni tiene un día concreto, el amor se muestra día a día con palabras, gestos, miradas y caricias y se demuestra a diario. El amor no tiene una definición concreta, se sabe de él que es un sentimiento pero no los efectos que produce en nosotros.
Hay quien piensa que el amor es una enfermedad y es una opción factible, tiene una sintomatología y unas consecuencias, hay a quien le sienta mal y hay quien cree morir de amor. Es, entonces, una enfermedad cardíaca que pasa por infectar el corazón y la cabeza, entonces toda nuestra vida se contagia de amor y lo mostramos con sonrisitas absurdas que desquician a los infelices y/o amargados.
El Maestro dice del amor que es un "juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño", y si lo dice el Maestro es que algo de razón tendrá. A veces hacemos daño a la persona que más queremos sin darnos cuenta, otras omitimos la ayuda que necesita sin saberlo y somos humanos, demasiado simples para jugar a este complicado juego del amor correctamente y sin trampas.
Esto no es una declaración de amor, no voy a hacer ninguna hoy porque la mejor declaración es aquella que no se hace, una persona que siente mucho habla poco, ya lo dijo el señor Platón en su día. Amar es una razón esencial de la existencia del ser humano, y es que para mucha gente la vida sin amor no tiene sentido.
No hay nada peor que amar plenamente con el corazón a una persona que no hace lo mismo por tí, pero es difícil controlar los sentimientos y más difícil todavía controlar de quien se enamora el corazón. El corazón nos da vida y vivimos por y para el corazón.

PD: "El matrimonio es la prostitución del amor" frase de la célebre profesora de Lengua Española.

13 febrero, 2006

Saber vivir... Infierno

Esos días de frío invierno en los que ves llover y ventar por la mañana hacen que desees una chimenea, aquí donde yo vivo no nos hace falta chimenea ni calefacción, el ambiente está caldeadito todo el año. En verano no notas los aumentos de temperatura y con aclimatarte al principio llega para sobrevivir en el infierno.
Jamás llegarás tarde al trabajo por haberte quedado sopa si vives aquí los gritos desconsolados de almas sin esperanza impiden que duermas. Si fumas no te preocupes si no tienes mechero, sobra dónde encender el cigarro, además nadie se va a quejar por el humo, aquí no entró en vigor la ley antitabaco. Dicen de nosotros que cuando matamos un animal llevamos a cabo un sacrificio, pero es mentira, lo que hacemos es una barbacoa.
Sin duda, lo mejor de todo es que las llamas del amor y de la amistad (porque creedme cuando digo que no solo existen llamas del amor) nunca se extinguen y siempre permanecen encendidas como el primer día. Unicamente no recomiendo la estancia aquí si se es sensible de olfato ya que el olor a azufre a veces es un poco cargante y levanta dolores de cabeza.
Otra de las ventajas es que los coches no van a gasolia (imaginad lo que podría ocurrir), llevan lanzallamas a presión que actuan de propulsores, por lo que la contaminacion es menor que ahí arriba. Tampoco tenemos portero, arriba tienen a un tal San Pedro que se empeña en hacer las ganas de mucha gente y luego denegarles la entrada al paraiso, aquí la entrada es libre y la las consumiciones ilimatadas, se permiten los siete pecados capitales (en su justa medida, sin excesos): Lujuria (mi preferido), Ira, Soberbia, Gula, Pereza (este tampoco está mal), Codicia y Envidia.
Estas son las ventajas que le encuentro a vivir en el infierno, ¡ah! en caso de caer ya no hay más profundidad que esta, y después de todo no está nada mal.