El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

ETERNAMENTE EN OBRAS - Este blogue naceu da necesidade de sacar fora o meu mundo interior, como ferramente que me axudou a aprender a expresar e transmitir sentimentos en sensacións. Escribir foi o que fixo de min unha persoa que conseguiu evolucionar ata o punto no que me atopo hoxe.

Neste blogue atoparás textos en galego e en castelán porque dependendo do día no que esscriba e dos sentimentos do momento a lingua que se pronuncia pode ser calquera das dúas.

11 octubre, 2005

Incompleta

Noto que me falta algo, soy un ser incompleto. A veces, sin saber por qué, me entran ganas de llorar y por mucho que busque no encuentro nada que pueda rellenar ese hueco. Me siento nostálgica de todo y angustiada por no saber ser feliz plenamente.
Tenía razón aquella persona que me decía "tú si no tienes problemas no puedes estar tranquila y te empeñas en buscar uno", y ahora me doy cuenta. Ahora es tarde y por mucho que lo reconozca nada podrá cambiar el presente. Por qué no sabré vivir agusto con lo que tengo, cuando me siento satisfecha tengo una necesidad de más... ¿de más qué? Pues no lo sé, supongo que han caído en el olvido sentimientos que un día me hicieron ser persona, que ahora no me inmutan lo más mínimo. Quizás sea ese el problema, que algo que he tenido en el pasado me provoca indiferencia. No estoy hablando de amor, sino de satisfacción personal. Aquello de lo que los filósofos griegos hablaban tanto en su época.
Me siento nostálgica, triste, sin fuerzas, ... ¿Estaré callendo otra vez? Y yo que pensé que estaba progresando, a veces creo que voy hacia atrás en lugar de hacia adelante. Hoy es un día de esos de los que te quieres olvidar, que deseas, que ansías como nunca, que algo te estrese, te agobie y te impida tener tiempo para pensar.

07 octubre, 2005

Recordando al gorrioncillo

Cierto día escribí algo sobre un pájaro, un pequeño gorrión. Ese relato causó sensación entre el grupo que entonces consideraba mis amigas, muchas de esas amigas no se han preocupado más por mí desde que me marché de Santiago y la verdad, lo agradezco. Agradezco que me hayan allanado el camino del olvido, que haya desperdiciado la oportunidad de seguir manteniendo conmigo una relació amistosa. ¡Ellas se lo pierden! Otras, todo hay que decirlo, sin embargo han demostrado a pesar de la distancia que se puede contar con ellas, ¿por qué meter a todas en el mismo saco?
No sé como hubiese acabado ese relato escrito por capítulos de haberme quedado allí. El relato narraba el día a día de un pájaro que no se sentía en plena libertad a pesar de su independencia, ese pájaro era mi reflejo. Puedo decir ahora, que ese pájaro volvió a su roble natal a seguir formándose como individuo, que a pesar de que en un pasado fué mucho más feliz, ahora lo es. Rodeado de toda esa fauna que lo quiere y lo mima como es preciso. Puedo decir también, que a pesar de que su tórtola ha volado de su lado encontrará una mil veces mejor. Ahora, a pesar de ciertas ataduras se siente libre. Libre de escoger, libre de volar, de sentir, de vivir...

02 octubre, 2005

Una noche de locos

Como cada uno de octubre he tenido que acudir a una terapia de grupo en Coolymore, allí nos reunimos personas de todo tipo. Como no, todas mujeres, o pertenecientes al sexo femenino porque había cada una suelta por ahí que más que una mujer parecía un orangután. La cuestión es que en esa terapia de grupo había dos organizadores, uno el presente y otro el ausente, por lo tanto hubo dos grupos.
Uno de los grupos, el de el organizador ausente, estaba compuesto por cinco personas, o amagos de. El otro estuvo compuesto por más de diez y más de doce personas. Llegó un punto en el que coincidieron ambos en el mismo lugar, entonces... ¿qué paso?
Surgió lo peor de cada persona, unas se hacían el loco para no mojarse demasiado; otras se hacían las hipócritas y saludaban como si nada pasara; había quien simplemente se hacía la cínica y se limitaba a poner buena cara a todo el mundo; había también quien miraba con desprecio al resto de los mortales que en el edificio se encontraba; ...
Yo, que me considero una persona civilizada (a veces) saludé por educación pero las miradas desafiantes se cruzaban sin cesar. Me sentí incómoda por un momento, después opte por la decisión más sabia que he tomado en los últimos días, andar a mi bola. Pasé de todo un poco y más de ese tipo de personas que se dedicaba a desafiar al resto con la mirada, pasé de comentarios raros y eché más leña al fuego. Me puse en mi papel de actriz y junto con mi compañera de psiquiátrico, Susana Kaysen, echamos más leña al fuego. Nos hicimos pasar por algo que no éramos para dar más que hablar y suscitar todavía más la polémica. Después no supimos más del grupo del organizador ausente. Más noticias después de la publicidad...