El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

EN OBRAS - Este blog nació de la necesidad de sacar a fuera mi mundo interior, una herramienta que me ha ayudado a aprender a expresarme y transmitir mis sentimientos y sensaciones. Escribir me ha hecho persona y siendo persona he conseguido evolucionar hasta el punto donde me encuentro hoy, en pleno proceso de evolución.

30 agosto, 2010

Entrelazando días grises

Hace varios días que escribí esto y como no quería que entre artículo y artículo pasase tanto tiempo, más vale tarde que nunca:

Hace unos días que sin saber cómo ni por qué me sentí triste. Inconscientemente pensé en cosas, pequeños detalles que se me sumaron a otras cosas algo más grandes y me sentí pesada. Sentí como mi mente se iba convirtiendo poco a poco en un lastre que me impedía ver los pequeños detalles que hacen que la vida merezca la pena, así que salí a tomar el aire.

Pensé, leí, jugué, nadé e hice todo lo posible por relajarme pero me sentí frágil y vulnerable. Tras airear mi cabeza y dejar que algunas de mis penas se ahogasen en la piscina volví a casa, me desahogué un poco y me sentí mejor pero al apagar la luz la oscuridad se hizo de nuevo sobre mi cabeza. Me cuesta ser positiva a veces así que una vez me levanté al día siguiente sacudí de nuevo mis penas y dejé que se cayeran por el desague de la ducha y al salir pensé "hoy puede ser un gran día" y dentro de lo malo no es como el de ayer. Así que ánimo y para adelante.

17 agosto, 2010

Un año, una vida

Un año, doce meses, trescientos sesenta y cinco días... parecen simplemente cifras, maneras de medir el tiempo e nuestra obsesión de querer controlarlo todo. En un año han pasado muchas cosas buenas y otras tantas malas pero siempre hemos de quedarnos con las buenas: momentos inolvidables, pequeños detalles que hacen que la vida merezca la pena, compartir sonrisas, apoyar a quien queremos, madurar... En resumen, darnos cuenta de cómo somos, de quién somos y quienes están a nuestro alrededor deseándonos lo mejor o zancallideando nuestra felicidad.

En este último año me he dado cuenta de que las penas divididas se llevan mejor y que las alegrías compartidas se multiplican. Por eso cuando alguien de nuestro entorno - que se alegra cuando te va bien, que te brinda una sonrisa, te apoya en tus decisiones, te anima a conseguir tus metas o simplemente te hace saber que está ahí a pesar de la distancia- falta, se nota. Hace ya un año el mundo ha tenido que despedirse de alguien excepcional, una persona que luchó por sus metas, que saboreó la traición de una amiga, que supo compartir con su gente sus mejores momentos, que aprendió en esta vida lo que es querer y ser querida, que fue feliz y se alegró por la felicidad ajena... pero sobre todo, una persona que tuve la gran suerte de conocer y considerarla una amiga.

Gran mujer, amiga, filóloga y admiradora, al igual que yo, del Maestro, el Genio de Úbeda. Mañana recordaremos una vez más y de una forma especial a esa estupenda persona pero tengo que confesar que no hay día que no me acuerde de ella entre las letras y la música de Joaquín Sabina. He de confesar también que cuando visitamos su tumba el día de su cumpleaños no se me iba de la cabeza una estrofa de Sabina (y perdonad si alguien se siente ofendid@ pero yo lo considero un "guiño del destino"):

(...) Desde que salgo con la pálida dama

ando más muerto que vivo,

pero dormir el sueño eterno en su cama

me parece excesivo,

y, eso que nunca he renunciado a buscar,

en unos labios abiertos,

dicen que hay besos de esos que,

te los dan,y resucitan a un muerto.

Y, si a mi tumba, os acercáis de visita,

el día de mi cumpleaños,

y no os atiendo, esperádme, en la salita,

hasta que vuelva del baño. (...)

(Canción: A mis cuarenta y diez - Disco: 19 días y 500 noches)

No quiero excederme con la dedicatoria y mucho menos ofender a alguien, pero esta es mi manera de recordarla: Estés donde estés estoy convencida de que sabes que te echamos mucho de menos y siempre vivirás en los corazones de aquellos que te quisimos, amiga.