El blog de la zoocióloga que quería ser escritora

EN OBRAS - Este blog nació de la necesidad de sacar a fuera mi mundo interior, una herramienta que me ha ayudado a aprender a expresarme y transmitir mis sentimientos y sensaciones. Escribir me ha hecho persona y siendo persona he conseguido evolucionar hasta el punto donde me encuentro hoy, en pleno proceso de evolución.

29 agosto, 2006

Dulces amargos

A veces me pregunto cosas, muchas cosas. De hecho, creo que me cuestiono todo. En ocasiones es divertido y en otras es rallante. No sé si es el encanto de vivir y por eso todo se tuerze y se vuelve dudoso, por momentos pierdo la ilusión de continuar y me siento vacía. En cambio, otras veces me siento bien y me gusta.
Últimamente me planteo si la rutina a tocado mi relación y por eso me molestan detalles que antes no lo hacían, o es que hemos sido nosotras las culpables de despreocuparnos y perder los detalles bonitos que lo hacían especial.
No sé que espero yo de el amor, unas veces te da y otras te quita. El amor está siempre enfretado al mounstro que tanto temo, la rutina. Quizá sea una romántica empedernida que se marchita con el paso del tiempo y la dejadez, no lo sé. Lo que sí sé es que no quiero seguir perdiendo la ilusión por dejarme el culo con detalles que no llevan a ningún sitio si no se le tiene en cuenta.
Definitivamente sí soy una romántica pero... ¿a quién no le gusta que le digan "te quiero"?, ¿a quién le desagrada una cena romántica con una persona a la que quieres?, ¿quién es el tonto o la tonta que prefiere pasarse las noches a solas, en una cama de 90 que a veces resulta enorme por el vacío que hay cuando no está esa persona?, ¿soy rara porque me gusta compartir una noche estrellada hablando de "filosofía de andar por casa" con alguien especial?, ... resumiendo: ¿a quién le amarga un dulce? Quizá sea rara por todo eso y por más cosas pero me doy cuenta de que he compartido más momentos de esos con mis amigos (que no digo que sea malo) que con quien quiero querer.
A esos ojos que cuando me miran tengo ganas de besar.

21 agosto, 2006

La marea negra ha vuelto a Galiza

Como bien sabeis todos, o casi todos, hasta no hace mucho las llamas arrasaron gran parte de el encanto verde de Galiza. Tras esa gran barbarie de incendios indiscriminados provocados por manos anónimas la marea negra invadio nuestra tierra. Hace muy pocos años la marea negra fue un "prestigioso" fallo del PP que no supo actuar ante un pequeño accidente que desembocó en tragedia. Hace solo unos días que nosotros ardíamos con la tierra con lágrimas en los ojos viendo como una parte de nuestro ser se calcinaba. Los políticos se dedicaban a lanzarse críticas, unos a otros PP a PSOE y vicieversa. Discutir en tiempos difíciles en lugar de dejar por un momento sus diferencias a un lado y luchar unidos por una causa común, Galiza.
Verborrea o diarrea verbal padecen nuestros políticos que se dedican a buscar la culpabilidad de la desgracia en lugar de intentar ayudar. Siempre hay algún político que ayuda... a posar en la foto claro, que siempre queda muy bien. La política en estos últimos tiemos se ha vuelto negra, primero el fuel y luego las cenizas, y yo lo único que sé es que ayer mientras paseaba por un monte quemado me dolía el corazón porque una parte de mi ser se había quemado.

09 agosto, 2006

El tío Roxo

Este gato que se parece a Garfield es Roxo, desde ayer ascendido a Tío Roxo. No es el mejor tío del mundo pero os aseguro que él lo hace lo mejor que puede. Solo tiene cuatro meses y medio y no se le puede pedir demasiado en responsabilidad pero poco a poco irá mejorando.
Ahora os presento a sus sobrinitos adoptados, a dos ya los conoceis por la foto del post de ayer. Esta foto es de ahora y os informo que los gatitos evolucionan lento pero bien. Aquí os dejo la imagen del día, el tío Roxo mirando por sus sobrinitos que todavía no tienen nombre (se aceptan sugerencias).

08 agosto, 2006

Pobres criaturitas

Hay cosas que no me entran en la cabeza. Hoy mi madre ha ido a la playa a mojarse los pies por eso de la circulación y se encontró con una sorpresa. En una bolsa de plástico situada a posta a la orilla de el mar se encontró tres gatitos de a penas un mes de vida. Como buena amante de los animales los recogió y se los trajo a casa, me llamó y me pidio que trajese un biberón para alimentar a los cachorritos. Dos de los gatos son blancos y uno negro, comienzan a abrir los ojos y están huérfanos. Los maullidos de desesperación por encontrar algo que les de calor me rompen el alma y yo les doy mimos y alimento con una geringilla.
No puedo pensar en qué tipo de criatura desalmada es capaz de abandonar a sus suerte en una bolsa a unos seres tan indefensos a espera de la peor muerte que me pueda imaginar, el ahogamiento (dicen que es la muerte dulce eso de morirse ahogado pero no quiero pensar lo impensable, ninguna muerte es dulce)... Me indigna tanto que alguien pueda hacer semejante cosa sin tener remordimientos de conciencia que si pillase a un tío o una tía haciendo tal atrozidad le partiría las piernas in situ.
Es cierto eso que dice mi hermano de que "la mitad de los seres humanos no debieran vivir" por cosas como esta o como lo que nos encontramos en los periódicos a diario: asesinatos, incendios provocados, malos tratos... Y yo que solía pensar que el ser humano era bueno por naturaleza estoy empezando a cambiar esa forma de vernos, somos los más animales de toda la naturaleza.

05 agosto, 2006

¡Esta vida loca, loca, loca!

Ayer fue un viernes cualquiera de verano, más en concreto de agosto. Como cada viernes se reunen los amigos a cenar o a tormar una cerveza y así lo hicimos. Yo estaba cansadídima y no podía con mi alma, despues de la pedazo tortilla que nos metimos KN y yo entre pecho y espalda me entró la hora tonta del sueño. Al rato apareció una tropa de zumbados que dicen ser amigos nuestro (y nosotros también lo decimos) y se animó la noche. Como en toda conversación entre colegas salió a relucir el tema del sexo y a partir de ahi degeneró la conversación.
Despues de las cervecillas subimos al monte Siradella a contemplar como los conejos nocturnos campaban a sus anchas por allí y a jugar al parque de troncos. En un momento determinado alguien nos metió el miedo en el cuerpo y hubo quien puso pies en polvorosa. Despues fuimos a la playa a las dos y pico de la mañana y dimos vueltas hasta marearnos y caernos al suelo (una borrachera muy buena y gratis). Poco tiempo despues decidimos cambiar de playa y fueron a bañarse a las Pipas y despues del bañito a tomar Colacao de nuevo a Ocobrix para entrar en calor e irnos a la cama...

03 agosto, 2006